Luego del contundente paro de 24 horas, la mañana de este miércoles se instaló la reunión entre el Gobierno y la Confederación Nacional de Choferes de Bolivia, en busca de dar respuesta a las demandas del sector y evitar una escalada del conflicto.
En la mesa de diálogo se abordan temas centrales como la crisis en el suministro de combustibles y las denuncias sobre la calidad de la gasolina, además del estado crítico de las carreteras y la falta de mantenimiento en rutas fundamentales.
Los transportistas también exigen el cumplimiento de acuerdos previos que, según su dirigencia, han sido postergados por las autoridades, lo que mantiene al sector en estado de emergencia.
Por su parte, el Gobierno busca garantizar la paz social y evitar que se cumpla la advertencia de ampliar las medidas de presión a 48 o 72 horas, incluyendo bloqueos en fronteras.
Se prevé que en el transcurso de la tarde se conozcan los primeros resultados de esta negociación, considerada clave para destrabar el conflicto a nivel nacional.