Con mucha expectativa, gobernadores y alcaldes electos de ciudades capitales aguardan la primera reunión con el presidente Rodrigo Paz Pereira, mientras llevan bajo el brazo un diagnóstico de “enfermo en terapia intensiva”, en referencia a la crisis económica que encontraron en sus respectivos departamentos.

La gobernación de Pando ni siquiera cuenta con energía eléctrica desde hace seis meses, y la más grande del país, la de Santa Cruz, está “en bancarrota”.Por ello, la prioridad de las nuevas autoridades regionales es que el Gobierno nacional empiece a ejecutar la redistribución de los recursos bajo el esquema del 50/50, es decir, avanzar hacia un nuevo pacto fiscal.

Sin embargo, no solo llegan con demandas y a la espera de garantizar recursos para sus departamentos, sino también con propuestas. Todas ellas están orientadas al acceso a financiamiento y créditos en condiciones accesibles para proyectos de desarrollo. En ese marco, también esperan que la Asamblea Legislativa apruebe los créditos gestionados por el Ejecutivo ante el BID, la CAF y el Banco Mundial, entre otros organismos.

publicidad

Los gobernadores

Tras las primeras horas de festejo por sus victorias regionales, las sonrisas comenzaron a desvanecerse en los nuevos gobernadores, que ya enfrentan la dura realidad de la gestión.

Desde Sucre, el gobernador electo Luis Ayllón alertó que la gobernación de Chuquisaca “está en terapia intensiva”, ya que actualmente recibe apenas la quinta parte del presupuesto que tenía hace una década: Bs 360 millones frente a los Bs 1.500 millones de entonces. La autoridad llega a La Paz con la expectativa de impulsar un nuevo Pacto Fiscal que garantice una redistribución más equitativa de los recursos. Ayllón estima que su departamento podría recibir un incremento de aproximadamente Bs 600 millones.

La situación más crítica se registra en la gobernación de Pando, donde, según la nueva autoridad Gabriela de Paiva, las oficinas no cuentan con energía eléctrica desde hace seis meses y los funcionarios no reciben sus salarios desde hace nueve meses.

“Chuquisaca está en terapia intensiva, pero si Pando fuera el paciente, yo diría que ya se murió”, ironizó la autoridad en declaraciones al medio digital Asuntos Centrales. Paiva calificó como “gravísima” la situación de la gobernación, que arrastra una deuda millonaria desde hace 15 años.

En Santa Cruz, el gobernador Juan Pablo Velasco afirmó que la gestión saliente deja una gobernación prácticamente en bancarrota, con un déficit de Bs 500 millones.

Velasco también proyecta un encuentro posterior entre gobernadores y la Asamblea Legislativa, con el fin de asegurar la aprobación de créditos y ajustes normativos. Asimismo, considera prioritario garantizar la coparticipación tributaria.

En esa línea, el gobernador de Oruro, Édgar Sánchez, plantea la creación de una “asociación de gobernadores” para consolidar una posición única frente al Gobierno nacional, propuesta que espera sea respaldada por sus pares.

Desde La Paz, el gobernador Luis Revilla planteó como prioridad conocer la metodología del Gobierno sobre el esquema 50/50 y garantizar financiamiento accesible para nuevos proyectos carreteros y de desarrollo productivo.

“A los gobernadores electos les planteo conformar una mesa técnica permanente para el análisis de nuestros desafíos en materia impositiva, regalías y mayores ingresos”, señaló Revilla.

La gobernadora de Tarija, María René Soruco, considera que la crisis en las gobernaciones y municipios es generalizada. Por ello, plantea como prioridad que el Gobierno nacional garantice recursos sin condicionamientos.

“Hay que construir una agenda nacional y en el 50/50 nosotros tenemos una propuesta propia: vamos a socializar el (nuevo) Pacto Fiscal, una reforma tributaria”, afirmó desde Tarija.

Siguenos y comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *