Las bajas temperaturas y la disminución del caudal del río Pilcomayo están afectando la actividad pesquera, principal fuente de sustento de las familias del pueblo Weenhayek. Así lo informó Marcelo Zenón, quien explicó que las condiciones climáticas han reducido la presencia de peces y dificultado las labores de los pescadores.
Zenón dijo a Aguaragüe Informa que este año el invierno ha sido más intenso que en temporadas anteriores, situación que repercute directamente en las comunidades que dependen de la pesca. Explicó que el bajo nivel del río ha reducido las zonas profundas y que el agua fría hace que los peces permanezcan refugiados entre ramas y sectores más hondos, lo que dificulta su captura.
También indicó que los pescadores mantienen la esperanza de que el incremento de las temperaturas favorezca nuevamente la llegada de cardúmenes. Según el conocimiento ancestral del pueblo Weenhayek, varios días continuos de calor permiten que el pescado vuelva a desplazarse por el río Pilcomayo, mejorando las posibilidades de pesca.
Asimismo, explicó que el intenso frío también obliga a retrasar las jornadas de trabajo, ya que los pescadores no pueden ingresar al río durante las primeras horas de la mañana y deben esperar hasta las 10:00 u 11:00 para iniciar sus faenas.
Zenón añadió que varios pescadores abandonaron temporalmente los campamentos instalados en las orillas del Pilcomayo debido al frío y a la escasez de pescado. Sin embargo, expresó su confianza en que las condiciones climáticas mejoren en los próximos días y permitan la reactivación de la pesca, actividad de la que dependen numerosas familias Weenhayek para su subsistencia.
El País Tarija