La crisis en la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho escaló a niveles alarmantes tras los disturbios registrados en el rectorado, dejando al menos dos estudiantes en estado crítico que luchan por su vida.
Una de las heridas fue trasladada al Seguro Universitario, donde inicialmente no habría recibido atención oportuna; sin embargo, tras la presión de la prensa, fue asistida y se prevé que sea sometida a una cirugía por la gravedad de sus lesiones.
En tanto, otro estudiante permanece internado en una clínica privada, también en estado delicado, mientras allegados impulsan una campaña urgente de donación de sangre ante su situación crítica.
Ambos jóvenes habrían participado en la toma del campus, en medio del conflicto interno de la Federación Universitaria Local, marcado por divisiones y enfrentamientos.
El hecho genera preocupación en la comunidad universitaria, mientras se exigen respuestas y garantías para evitar nuevos episodios de violencia.