Integrantes del pueblo indígena Weenhayek denunciaron que el pescado extraído del río Pilcomayo es vendido por los pescadores entre 5 y 7 bolivianos, pero luego es revendido en mercados de Villa Montes y Tarija hasta entre 30 y 40 bolivianos, generando preocupación por el impacto en la economía de la población.
En las últimas horas, el pescador Luis Velázquez expresó en Tarija su preocupación por el incremento excesivo de precios. Explicó que el cardumen ya disminuyó tras la “olada” principal de la temporada, aunque aún se registra una pequeña llegada de peces en la zona de Crevaux, lo que permite a algunas familias seguir generando ingresos.
Durante su declaración, Velázquez señaló que los pescadores venden directamente el producto a bajo costo en el río, pero cuestionó que intermediarios eleven considerablemente el precio final.
“Nosotros queríamos también reflexionar a las revendedoras que compran y ellas revenden, porque en el río Pilcomayo vendemos a 5 bolivianos hasta 7 bolivianos y lamentablemente algunos se aprovechan de la necesidad de la población”, manifestó.
Asimismo, indicó que el pescado llega a comercializarse entre 30 y 40 bolivianos, algo que considera injustificado tomando en cuenta el precio original. Añadió que el contexto económico y el alto costo de la canasta alimentaria agravan la situación para muchas familias.
El representante indígena destacó que la llegada del cardumen genera movimiento económico en las comunidades Weenhayek y en Villa Montes, ya que la pesca es una de las principales fuentes de ingreso en la región. Sin embargo, reiteró que la principal preocupación sigue siendo el incremento de precios por parte de algunas revendedoras.