También fue en diciembre, pero de 2010, cuando el gobierno de Evo Morales anunció una de las medidas económicas más controvertidas de su gestión: el llamado “gasolinazo”.

El 26 de diciembre de ese año, el Ejecutivo aprobó y puso en vigencia el Decreto Supremo 748, que elevó de manera abrupta los precios de la gasolina, el diésel y otros carburantes en Bolivia, cuyos costos se mantenían congelados desde hacía más de siete años.

La medida fue comunicada oficialmente por el entonces vicepresidente Álvaro García Linera, en su calidad de presidente en ejercicio, debido a que Evo Morales se encontraba de viaje en Venezuela, donde entregaba ayuda a familias damnificadas por intensas lluvias.

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En conferencia de prensa, García Linera explicó que la decisión fue asumida por el Gabinete de Ministros, que se reunió desde las 06:00 de ese domingo en Palacio Quemado, y anunció incrementos que llegaron hasta el 82%, especialmente en el diésel.

“Estamos modificando el precio de la gasolina y del diésel fundamentalmente”, señaló la autoridad, detallando que el litro de gasolina subía de Bs 3,74 a Bs 6,47, mientras que la gasolina especial pasaba de Bs 4,79 a Bs 7,51, lo que representaba un incremento del 57%. En el caso del diésel, el precio se elevaba de Bs 3,72 a Bs 6,80.

García Linera justificó la medida asegurando que el Estado ya no podía seguir subvencionando el contrabando ni a los sectores con mayor poder adquisitivo.

“Ya no podemos subvencionar ni a los contrabandistas ni a los poderosos que tienen cinco o seis carros. Lo que queremos es que esa plata de la subvención la usemos en beneficio de los bolivianos, de los más necesitados”, afirmó.

Según datos oficiales, hasta ese año el Estado destinaba 380 millones de dólares a la subvención de los combustibles, recursos que —según el Gobierno— serían redistribuidos a gobernaciones, universidades y al fondo agrario.

Pese a su impacto inmediato, el decreto tuvo una vigencia breve. La noche del 31 de diciembre de 2010, en un mensaje televisado poco antes de la medianoche, Evo Morales anunció la abrogación del Decreto Supremo 748, señalando que “todo vuelve a la situación anterior”.

El Ejecutivo decidió, no obstante, mantener congelado el precio del gas licuado de petróleo (GLP) en 22 bolivianos por garrafa.

Nuevos precios establecidos por el Decreto Supremo 748 (2010)

– Gasolina Especial: antes Bs 3,74 / ahora Bs 6,47

– Gasolina Premium: antes Bs 4,79 / ahora Bs 7,51

– Gasolina de Aviación: antes Bs 4,57 / ahora Bs 7,29

– Kerosene: antes Bs 2,72 / ahora Bs 5,30

– Jet Fuel Nacional: antes Bs 2,77 / ahora Bs 5,50

– Jet Fuel Internacional: antes Bs 6,37 / ahora Bs 7,67

– Diésel Oil Nacional: antes Bs 3,72 / ahora Bs 6,80

– Agro Fuel: antes Bs 2,55 / ahora Bs 4,97

– Fuel Oil: antes Bs 2,78 / ahora Bs 5,42

– GLP (garrafa): antes Bs 22 / ahora Bs 22

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