El administrador del Cementerio General, Ariel Zamora, informó que el hacinamiento de nichos continúa reduciendo la disponibilidad de espacios, dejando a muchas familias sin la posibilidad de realizar entierros en el lugar.
Según explicó, la falta de espacios obliga a los familiares a buscar alternativas fuera de la ciudad, muchas veces con costos más elevados, generando preocupación y malestar en la población.
Zamora también señaló que la facilidad de compra de nichos y la ocupación de cerca del 70% por parte de sindicatos han agravado aún más la situación, acelerando la saturación del campo santo.
Ante este panorama, pidió a la ciudadanía considerar otras opciones temporales mientras se habilitan nuevos espacios para atender la demanda.