La cartera de créditos del sistema bancario boliviano cerró octubre de 2025 en 29.973 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 3,6%, mientras los depósitos subieron apenas 2,5%. Según la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) y la ASFI, la expansión crediticia se desaceleró tras ajustes en las tasas de interés y menor demanda de créditos en un contexto de recesión económica y devaluación del boliviano.
El crédito empresarial lideró el di

namismo con un 12,6% de aumento, mientras los créditos pyme y de consumo crecieron moderadamente (4,0% y 3,5%). Por el contrario, los créditos hipotecarios retrocedieron 2,4%, afectando especialmente a la vivienda social (-4,4%).
El patrimonio bancario creció 12,2%, alcanzando 3.409 millones de dólares, y las utilidades del sector subieron 42,6%, mientras la banca mantiene una mora baja del 3%. Los depósitos digitales y transferencias electrónicas reflejan un fuerte crecimiento en inclusión financiera, con más de 16 millones de cuentas activas y 340 millones de transferencias interbancarias hasta octubre, un incremento de 127% interanual.

El análisis señala que, pese a la estabilidad del sector, existen riesgos latentes por la desaceleración de créditos y la menor confianza de algunos ahorristas en productos tradicionales.