La jefa de bancada de Alianza Unidad cuestiona la composición del nuevo gabinete de Rodrigo Paz y considera que la presencia de una sola mujer representa un retroceso en la participación política femenina. También defiende la apuesta de Samuel Doria Medina por incorporar mujeres en los espacios de decisión.

—Karina, Unidad Nacional expresó sorpresa y molestia por la composición del nuevo gabinete. ¿Por qué consideran que tener una sola mujer es un retroceso?

Porque no estamos hablando solamente de números. Estamos hablando de qué país queremos construir y de quiénes participan en la toma de decisiones que van a marcar el rumbo de Bolivia.

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Que un gabinete tenga una sola mujer significa ignorar a más de la mitad de la población en los espacios donde se toman decisiones fundamentales. Después de tantos años de lucha, las mujeres han conquistado espacios de representación política, siendo claramente un retroceso.

—Hay quienes dicen que el Presidente tiene derecho a elegir a las personas que considere más capacitadas, independientemente de su género. ¿Qué responde?

Por supuesto que debemos buscar capacidad, experiencia y compromiso. Pero plantear capacidad versus mujeres es una falsa contradicción.

Hay mujeres altamente capacitadas para conducir ministerios, instituciones y políticas de Estado. Lo han demostrado durante años.

La paridad tampoco significa que una mujer deba ocupar un cargo simplemente por ser mujer. Significa que deben existir condiciones de igualdad para que las mujeres también puedan llegar a esos espacios.

La paridad no es un favor. Es un principio democrático.

“No estamos hablando solamente de números, sino de quiénes tienen derecho a decidir sobre el futuro del país.”

—¿Considera que la composición del gabinete contradice la Constitución?

Creo que, como mínimo, contradice claramente el espíritu constitucional de participación paritaria.

Nuestra Constitución reconoce la igualdad entre hombres y mujeres y establece mecanismos de participación equilibrada. Eso no puede aplicarse solamente cuando hablamos de elecciones o de la conformación del Parlamento y olvidarse cuando llegamos al Ejecutivo.

La democracia no termina en las urnas. También se expresa en quiénes ocupan los espacios de decisión.

—Ustedes relacionan la participación de las mujeres con la crisis económica. ¿Por qué?

Porque la crisis económica no se vive igual en todos los hogares.

Hoy son muchísimas las mujeres que sostienen económicamente a sus familias, que trabajan en la informalidad, que emprenden, que buscan ingresos adicionales y que además siguen asumiendo una enorme carga de cuidado dentro de sus hogares.

Entonces hay una contradicción: les pedimos a las mujeres que sean protagonistas de la economía, que sostengan a sus familias y que produzcan, pero cuando llega el momento de tomar decisiones sobre la economía del país les damos menos espacio.

Eso no es coherente.

“No podemos pedirles a las mujeres que sostengan la economía mientras las excluimos de las decisiones sobre esa economía.”

—Unidad Nacional también destaca la presencia de mujeres en su propia estructura política. ¿Qué diferencia hay entre el discurso de ustedes y lo que está ocurriendo en el Gobierno?

La diferencia es que nosotros tratamos de predicar con el ejemplo.

Nuestra bancada tiene una importante presencia de mujeres. Tenemos mujeres en posiciones de alta responsabilidad parlamentaria y nuestra organización política está encabezada por una mujer.

Eso demuestra que cuando existe voluntad política, las mujeres no solamente están presentes: pueden ejercer liderazgo y tomar decisiones sobre todo ser protagonistas del cambio que necesita Bolivia.

Por eso creemos que tenemos autoridad política para señalar que lo ocurrido con el gabinete es un retroceso.

—Usted es jefa de bancada. ¿Qué ha tenido que demostrar como mujer política que quizá un hombre no habría tenido que demostrar?

Muchas veces las mujeres tenemos que demostrar dos veces nuestra capacidad.

No basta con hacer bien el trabajo. También tenemos que demostrar carácter, liderazgo, capacidad de negociación y firmeza, y muchas veces somos juzgadas con parámetros distintos a los que se aplican a los hombres.

Pero yo no creo que las mujeres estemos en política para llenar cuotas. Estamos porque tenemos capacidad, porque tenemos propuestas y porque queremos transformar la realidad.

“Las mujeres no estamos en política para llenar cuotas; estamos para ejercer poder y transformar.”

—Samuel Doria Medina ha mostrado una particular confianza en el trabajo político de las mujeres. ¿Por qué cree que apuesta tanto por ellas?

Porque ha entendido que cuando se les da responsabilidad a las mujeres, muchas veces responden con enorme compromiso, disciplina y lealtad al proyecto.

Samuel suele decir que las mujeres son particularmente comprometidas y leales en los equipos de trabajo, pero creo que hay algo más profundo: confiar en las mujeres también fortalece la democracia.

Cuando incorporas mujeres a los espacios de decisión, incorporas otras experiencias, otras miradas y otras prioridades. Eso hace que las decisiones sean más completas.

Y esa es justamente la diferencia entre hablar de inclusión y practicarla.

—¿Esto significa que Unidad Nacional está enfrentada políticamente al Gobierno de Rodrigo Paz?

Nosotros vamos a acompañar todo aquello que consideremos bueno para Bolivia y vamos a cuestionar aquello que creemos que está mal.

No se trata de oponerse por oponerse. Se trata de ejercer nuestro papel político con responsabilidad.

En este caso creemos que el Presidente todavía tiene la posibilidad de corregir. No estamos hablando de algo irreversible. Si existe voluntad política, se puede ampliar la participación de mujeres en los espacios de decisión.

—¿Qué le diría directamente al presidente Rodrigo Paz?

Le diría que Bolivia es mucho más diversa que un gabinete compuesto casi exclusivamente por hombres.

Hay mujeres preparadas, profesionales, empresarias, dirigentes, técnicas, académicas y políticas que pueden aportar muchísimo a esta gestión.

No se trata de poner mujeres porque sí. Se trata de mirar alrededor y reconocer que están ahí.

Un Gobierno que quiera representar a Bolivia tiene que parecerse a Bolivia.

—Finalmente, ¿qué mensaje quiere dejar a las mujeres bolivianas que están viendo este debate?

Que no podemos volver atrás.

Las mujeres hemos avanzado demasiado como para aceptar que nuestra participación en los espacios de poder vuelva a ser considerada secundaria.

Y esto no es solamente una lucha de las mujeres. Es una lucha democrática. Porque una democracia en la que las mujeres están ausentes de las decisiones es una democracia incompleta.

Queremos igualdad, queremos oportunidades y queremos que nuestra capacidad sea reconocida. No queremos privilegios.

“No podemos volver atrás. La participación de las mujeres en el poder no es un privilegio: es democracia.”

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