El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, descartó responder al pliego petitorio de la Central Obrera Boliviana y aseguró que no se contempla un incremento del salario mínimo nacional antes del 1 de mayo, como ocurría en anteriores gestiones.
La autoridad explicó que ya se aplicó un incremento del 20% desde el 2 de enero y sostuvo que las demandas del sector pueden abordarse dentro de una agenda de trabajo. “No vamos a responder a un pliego petitorio, vamos a plantear una agenda de trabajo”, afirmó, señalando que esta iniciaría el lunes 4 de mayo.
En conferencia de prensa, Espinoza indicó que muchas de las solicitudes de la COB se repiten desde hace más de una década y que cerca del 70% de los puntos del primer petitorio ya están resueltos o en proceso. “Eso está en la respuesta de 50 páginas (…) en apenas seis meses hemos solucionado cosas que en el pasado no les daba la gana de solucionar”, remarcó.
El ministro insistió en que el objetivo debe ser mejorar las condiciones laborales de todos los bolivianos y no solo de un grupo reducido. “Hoy ser asalariado con beneficios es de unos pocos (…) la gran mayoría no tiene estabilidad laboral ni seguridad social”, explicó.
Sobre la posibilidad de un nuevo incremento salarial, fue enfático al cuestionar su viabilidad. “¿A quién le quito? ¿Le quito a salud, a educación? ¿Subo impuestos?”, planteó, advirtiendo que una medida de ese tipo podría afectar otros sectores y agravar la situación del 93% de trabajadores que no cuentan con beneficios laborales.
También defendió el incremento aplicado a inicios de año, señalando que benefició especialmente a sectores como educación. “Hoy un salario mínimo de Bs 3.300 ha significado un incremento importante”, indicó.
Finalmente, propuso instalar mesas técnicas en áreas como vivienda, salud, educación, infraestructura y economía, donde participen no solo la COB, sino también profesionales independientes, transportistas, cuentapropistas y empresarios.
“Si quieren incremento salarial (…) que digan de dónde sacamos los recursos”, lanzó Espinoza, insistiendo en que el debate debe incluir a toda la economía.