El precio internacional del petróleo volvió a dispararse y superó los $us 100 por barril, impulsado por la creciente tensión en Medio Oriente y el temor a una interrupción en el suministro global de crudo.
El barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia para el mercado estadounidense y boliviano, alcanzó los $us 103,13 en las primeras operaciones, mientras que el Brent del mar del Norte llegó a $us 115,93, consolidando niveles no vistos en meses.
El repunte, superior al 3%, se produce en medio de la escalada del conflicto, tras ataques con misiles y drones lanzados por los hutíes de Yemen contra Israel, lo que encendió las alarmas en los mercados internacionales.
La situación genera preocupación por posibles bloqueos en rutas estratégicas como el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, claves para el transporte mundial de petróleo. Analistas advierten que una interrupción en estos pasos podría provocar un impacto directo en la oferta global.
Además, el involucramiento de Estados Unidos y el aumento de su presencia militar en la región elevan el riesgo de una expansión del conflicto, lo que mantiene en vilo a inversionistas y operadores del mercado energético.
Incluso, expertos señalan que si la guerra se prolonga hasta junio y se afectan rutas clave, el precio del barril podría dispararse hasta los $us 200, en un escenario considerado crítico para la economía mundial.
El aumento ya refleja un mercado altamente tensionado, con señales de escasez a corto plazo y una volatilidad creciente que podría trasladarse a los precios de combustibles y productos en varios países.